Receta Crème brûlée, Postre francés elegante

Crème brûlée postre francés: elegancia y sencillez

Aprende a preparar la crème brûlée, un postre francés clásico con una textura cremosa irresistible y una capa crujiente de caramelo que conquista al primer bocado.

Es una opción ideal si quieres sorprender en cualquier ocasión con un toque de elegancia.

La crème brûlée, un auténtico icono de la repostería francesa, es una verdadera joya que nunca pasa de moda. De hecho, su nombre significa literalmente “crema quemada“, en clara alusión a la característica y deliciosa capa de azúcar caramelizado que corona su superficie.

Fue, sin duda, uno de los primeros postres que aprendí a preparar en el obrador. No solo por la gran demanda que tenía, sino también porque, personalmente, siempre ha sido uno de mis favoritos.

Bajo esa costra dorada y crujiente, se esconde una crema suave, sedosa y aromática, elaborada a base de yemas, nata y vainilla. Cada cucharada se derrite lentamente en la boca, ofreciendo un contraste de texturas realmente adictivo.

A pesar de su aspecto sofisticado, la buena noticia es que este postre es sorprendentemente fácil de preparar en casa. Además, con ingredientes básicos y una técnica accesible, puedes conseguir una crème brûlée auténtica y deliciosa, muy similar a la que servirían en cualquier buen bistró francés.

Por si fuera poco, es un final perfecto para una comida especial, ya que aporta un toque refinado sin necesidad de complicarse demasiado.

Ingredientes de la receta de crème brûlée postre francés

  • 500 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)

  • 5 yemas de huevo

  • 80 g de azúcar blanco

  • 1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto)

  • Azúcar extra para caramelizar (unos 10-15 g por ración)

Preparación de la receta de crème brûlée postre francés

Infusionar la nata: Coloca la nata en un cazo junto con la vaina de vainilla abierta (raspa las semillas y añádelas también). Calienta a fuego medio hasta que comience a hervir. Luego, retira del fuego y deja reposar 10 minutos para que se infusione bien. Si usas extracto, añádelo al final de la infusión.

Preparar las yemas: En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté ligeramente espumosa y blanquecina. No es necesario montar, solo integrar bien.

Unir ambas mezclas: Vierte la nata infusionada templada sobre las yemas lentamente, sin dejar de remover para evitar que cuajen.

Hornear al baño maría: Precalienta el horno a 150 °C. Reparte la mezcla en ramequines o recipientes individuales resistentes al calor. Colócalos dentro de una bandeja con agua caliente hasta la mitad de los moldes. Hornea durante 40-50 minutos, hasta que estén cuajados pero aún temblorosos en el centro.

Enfriar y reposar: Retira del horno, deja templar y luego refrigera al menos 4 horas (idealmente toda la noche). Esto asentará la textura de la crema.

Caramelizar: Justo antes de servir, espolvorea una fina capa de azúcar sobre cada crema. Con un soplete de cocina, carameliza el azúcar hasta que esté dorado y crujiente. Espera 2 minutos para que el caramelo se endurezca.

💡 Consejos finales

Para un sabor más intenso, deja la vaina de vainilla en la nata infusionando más tiempo (puedes hacerlo unas horas antes y luego calentar de nuevo).

Es muy importante no hervir la mezcla de yemas o se cortará.

Si no tienes soplete, puedes caramelizar en el horno con grill muy fuerte, pero vigilando de cerca.

Puedes aromatizar la crema con ralladura de naranja, un toque de licor o incluso lavanda, si deseas una versión diferente.

Sírvela fría con el azúcar recién caramelizado para un contraste perfecto de texturas.

crème brûlée

Variantes de la crème brûlée

Una vez domines la versión clásica, puedes dar rienda suelta a tu creatividad con estas variantes:

  • Crème brûlée de café: añade una cucharadita de café soluble o una infusión de café al mezclar la nata.

  • Crème brûlée de chocolate blanco: incorpora chocolate blanco fundido en la mezcla caliente antes de añadir las yemas.

  • Crème brûlée de cítricos: infusiona la nata con ralladura de naranja o limón para un aroma fresco y vibrante.